Un Reencuentro
Esta noche quiero que compartan en mi cama conmigo, la siguiente historia ardiente como mi clítoris y con una excitante pasión, que con muchos deseos de comer mi chocha me envió un lector muy bellaco. Disfrútenla y vívanla esta noche.
Un Reencuentro
Después de dos largas semanas de separación de mi pareja, Marie, debido a un viaje de negocios, la quise sorprender con un regreso inesperado. Pensaba en ella durante el vuelo de regreso a la isla y durante el viaje en taxi del aeropuerto a nuestro apartamento, pues estaba extremadamente bellaco por tenerla.
Llegue al apartamento a eso se las 11PM y trate de entrar haciendo el menor ruido, sigilosamente abriendo la puerta y quitándome los zapatos…Poco a poco me fui acercando a la puerta de la habitación y súbitamente fui sorprendido con unos ruidos que no esperaba……….Inconfundiblemente escuche su voz…..sus quejidos de placer..No podía creer lo que oía, y me sentí hervir de cólera, de celos rabiosos..era Marie, quejándose de placer, murmurando..jadeando de pasión. ………..Mi corazón latía aceleradamente y abrí la puerta, sigilosamente, listo matarla y matar al macho que la estaba poseyendo y chichándola.
En la penumbra de la habitación estaba Marie, acostada de espaldas y………oí sus murmullos…….
sus quejidos, murmurando…mi nombre, y no había un macho trepado sobre su cuerpo, disfrutándola.
Murmuraba mi nombre, con los ojos cerrados, con su mano en su chocha, con quien sabe cuántos dedos metidos en su ardiente crica. Atónito, la contemple mientras ella movía sus caderas en ese ritmo tan sensual que yo adoraba y sus quejidos me enloquecieron en un instante.

Me acerque a la cama suavemente, mientras me quitaba los pantalones y la ropa rápidamente.
Ella estaba encendida en su bellaquera cogiéndose la chocha con dos dedos enterrados crica adentro.
Podía oír el ruido que hacían sus dedos mientras ella misma se cogía con sus dedos en su chocha encharcada.
Y entonces…tropecé con sus zapatos en el piso e hice ruido…Marissa abrió sus ojos, asustada, mirando hacia la puerta, exclamando:
Markkkkkkkkk..Mark..mi amor…que haces aquí?
En la cama con ella en un segundo, mi boca busco hambrienta la suya y nuestras lenguas se enredaron en un beso ardiente, con mucha saliva..Mi mano encontró el bollo suave y firme de su chocha, y mis dedos se deslizaron a lo largo de su raja mojada y ardiente, encontrando la pepa dura e hinchada de su clítoris…Nos besamos, chupando nuestras lenguas, volviendo a la tierra después de creer que me engañaba..a comprobar como me deseaba y extrañaba. Con dos dedos penetre su crica, y frote contra su cérvix mientras ella deliraba de placer. La chiche con mis dedos una y otra vez, mientras que le di dedo al clítoris en movimientos a todo su alrededor. Ella se estremecía de gusto y me pedía mas..mas…su voz incitándome
_ Ayyyyyyyyyyyyyy markkkkkkkkkkkkkk, mi amor..siiiiii, dame dedo, papi..masssssssss
Mis dedos estaban cubiertos, empapados en sus jugos cremosos que salían de las profundidades de su crica…………mis dedos la tenían al borde de la locura, y yo disfrutaba llevándola hasta el precipicio..
Mi boca se deslizo por su cuello, sobre su pecho y sus tetas firmes ; me pegue a una areola y pezón desesperadamente, mamando su teta, chupándola..y haciendo lo mismo con la otra mientras mis dedos chichaban su crica. Ella jadeaba de placer, sus muslos sedosos abiertos a mí, y me deslice entre ellos, mi boca hambrienta.
Su chocha tan cerca, su bollo hermoso y grande, completamente rasurado, su raja semi abierta, rosada, chorreando sus jugos..Mis dedos separaron las labias firmes y grandes, y vi..allí arriba su clítoris carnoso.
Esa chocha nunca dejaba de excitarme y en ese momento estaba hambriento de ella. Mi lengua ataco el clítoris, lamiendo alrededor del como gato hambriento y sediento, en movimientos circulares..suaves..y luego en movimientos hacia arriba y abajo justamente sobre la pepa. Mi boca cubrió el clítoris y se lo chupe desesperadamente. Marie enredaba sus dedos en mis cabellos, atrayéndome mas a su chocha, ofreciéndome la fruta más dulce del mundo..murmurando enloquecida que le comiera la crica.
Mi lengua recorría su raja, desde su clítoris hasta su culo ardiente y apretado, y de vuelta…La chiche con mi lengua, ..le mordía el bollo, se lo mordisqueaba…le lamí nuevamente del culo al clítoris y de vuelta, mamándola, comiéndomela..devorándola toda, chocha, culo..TODO.
Marie, bellaca al máximo, murmuraba que no podía mas…y se comenzó a venir en mi lengua con una venida espectacular que no parecía terminar, mientras me pedía pinga.
Mi cuerpo jadeante la monto, mientras ella se abría toda y ponía sus piernas en mis hombros, agarrándome la pinga, frotándola a lo largo de su raja, mientras seguía viniéndose.
La mire a sus ojos, mientras mi pinga grande y gorda penetraba la crica húmeda y caliente, esa cueva tan, tan lubricada. Se lo fui metiendo pulgada a pulgada hasta las bolas, mientras ella enloquecía de bellaquera, su pepa rozada por mi bicho con cada embestida. La chiche duro y rápido…atacando su chocha…deslizándome en ella con una chingada salvaje a veces..pero de pronto mas suave y tierna.
Ella, en su delirio, pedía mas bicho..y yo le daba mas pinga.. profundamente.
Me enloquecía oír sus gritos y sus murmullos, como en su bellaquera pedía mas y mas
–Chángame papi…chángame, puñeta..DURO!!!!!!!!!!
Se lo di sabroso y duro, mientras ella se venía alrededor de mi bicho, su leche empapando mi pinga, chorreándole chocha abajo hasta su culo y sus muslos. Murmuraba que estaba como perra en celo, y se puso en cuatro, entonces, su macizas nalgas al aire, moviéndome el culo mientras sonreía sobre un hombro.
Una mano en cada nalga la atraje hacia mi y mi bicho se deslizo fácilmente crica adentro, mis 8 pulgadas de pinga gorda dándole duro en esa humedad caliente. Sus quejidos de placer lo decían todo, y mis manos rodearon su cuerpo para disfrutar de sus tetas mientras la cogía desde atrás, doggie style…
No hay mas que decir..fueron muchas sus venidas ardientes y prolongadas, y unas cuantas mis venidas en chorros de leche caliente y espesa esa noche…noche de reencuentro.

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