LA VENTANA INDISCRETA
Esto paso hace unos años, una de mis amigas que estudiaba en el Recinto de Mayagüez me invito a su apartamento por unos días. No recuerdo el piso donde ella alquilaba. Son dos edificios iguales creo, en la calle Bosque si recuerdo bien y su balcón quedaba de frente al otro edificio.
En uno de esos apartamentos del otro edificio, lo ocupaba una estudiante con el pelo caoba, alta, delgada, con senos medianos y con un buen culito redondo, la cual tenía un novio que la visitaba mucho, y con el cual se hartaba de chichar, pues esta chica no era muy cuidadosa, y la mayoría de las veces dejaba la persiana subida y la cortina sin correr, por lo que podía ver con nitidez lo que hacía.
Una de esas noches en las que se enrollaron, la chica me descubrió, se me quedó mirando, el novio no se dio cuenta, terminaron el acto, ella se levantó, apagó la luz y bajó la persiana.
Al día siguiente, cuando regresé al edificio de mi amiga, al mediodía, ella me estaba esperando en la entrada, le dije hola aunque yo solo la conocía de cruzarme a veces con ella, y de verla en su habitación, las piernas me temblaban, esperaba escuchar insultos de ella, pero ella me dijo igualmente hola, con mirada desafiante, seguidamente me indicó que se llamaba Ana, para posteriormente decirme que ya sabía todo de ella, yo no contesté, a continuación, ella me preguntó por lo que hice la anterior noche, le dije que nada, leer un rato, ella se dejó de rodeos, y me dijo que sabía que los estaba mirando, que si hacia mucho de que la observaba, le dije que solo de dos o tres noches, Ana me dijo que si su novio se enteraba me mataba, todo esto entre risas.
Le pedí perdón, y ella me preguntó si me había gustado lo que vi, no contesté, ella insistió preguntándome que si la había visto desnuda, yo entrecortadamente le respondí que sí, mientras los colores se me subían.
Ana me preguntó que me parecía lo que vi, no sabía que decir, ni donde mirar, entonces sabedora ella de que estaba muy excitada, no insistió, acercó su boca a mi oído, y me susurro al oído que me divirtiera esta noche, dándome un beso en la mejilla. Intercambiamos teléfonos y direcciones, ese fin de semana regresaba yo a mi casa.
Llegue al departamento bastante confundida, por la tarde fui a dar una vuelta, después cené con mi amiga, ella trabajaba unas horas en la noche, y rápidamente me fui al cuarto, estuve viendo la televisión mientras esperaba, hasta que llego la hora. Me puso en mi posición de espiarla, e inmediatamente sonó mi celular, lo cogí y nadie contestaba, pero se escuchaba de fondo a Ana y su novio, me di cuenta de que ella quería que los viera y los escuchara.

Allí estaba ella, acostada en la cama con su cabeza apoyada sobre el brazo derecho, mientras su novio le lamía el chocho con gran esmero, ella me miraba mientras su pareja trabajaba su rajita, sonreía, se acariciaba los labios con la lengua.
Con su mano izquierda comenzó a acariciar la cabeza de su novio, impidiéndole a este que la levantara, seguía sonriendo mientras se acariciaba los senos con su mano derecha. Los gemidos empezaron a salir de su boca, cada vez más enérgicos, empezó a decirle a su novio que lo hiciera más rápido, Ana comenzó a arquear la espalda, yo no pude resistir más y me empecé a masturbar con mi manita hasta que me vine.
Pasado un tiempo, su novio se incorporó, se sentó en el borde de la cama y se puso un preservativo, tras esto, tumbó en la cama a Ana, y él se colocó encima, para poco a poco irle metiendo la polla en su chochito, con bastante lentitud, cuando lo hizo por completo, comenzó a chicharla muy despacio, ella le agarró la cabeza con el brazo izquierdo, pegándosela a las tetas, dejando al novio sin poder ver nada, mientras su novio se la chichaba ya más rápido, ella me lanzaba besos, me sonreía y me hacía guiños con los ojos, hasta que al cabo de un rato, cerró los ojos y le dedicó toda su atención a su novio, el cual estaba moviéndose a toda velocidad, Ana clamaba, primero eran como pequeños sollozos, luego gemidos, para finalmente pasar a ser gritos con palabras rogándole cosas, que se la metiera, con fuerza, que lo hiciera sí, que se viniera, eso bastó para que me viniera yo nuevamente, seguidamente, Ana seguía gimiendo como loca, con la respiración entre cortada mientras el iba soltando toda su leche. Pasado un rato, él se levantó, se vistió, se despidieron, Ana se fue al baño, yo hice lo mismo para asearme.
Cuando ella regresó, aun tenía el celular encendido, se fue hacia él, me hizo gestos de que lo cogiera, y por teléfono me preguntó si me divertí, le respondí que fue maravilloso, ella continuó diciéndome que esperaba que hubiera gozado tanto como ella, le respondí que estuvo bien, que me masturbé mucho, ella sonrió, a lo que siguió un sonido sugerente, entonces le dije que había estado bien, pero que me hubiera gustado ser yo la que estuviese ahí con el, ella se rió, me dio las buenas noches y dándome un beso colgó.
Lamentablemente nunca mas supe de ella.
Aqui les pongo un video casero.
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