Sexo en los probadores!
“Ve a los probadores”. Sentí la extraña compulsión de ir hacia los probadores de la tienda. Eran las 3 de la tarde y me encontraba en el mall, no había casi nadie. La verdad, no se me había perdido nada en los probadores. Sin embargo me dirigí hacia allí sin saber porqué. Me quedé parada en el pasillo. Las puertas de los probadores discurrían a izquierda y derecha. “Entra en el último a la derecha”. Sentí la orden en mi cerebro. En ese momento me di cuenta de que algo raro estaba pasando.
Intenté volverme y salir otra vez a la tienda pero no pude. Una fuerza interior me hacía caminar por el pasillo en dirección al último probador a la derecha. Intentado resistirme en vano mi mano derecha agarró la cerradura de la puerta y la abrió. Como si mi cuerpo fuera una marioneta sobre la que yo no tuviera control entré en el probador y cerré la puerta. Vi que mi cara en el espejo reflejaba toda mi angustia del momento. “Silencio. Cierra los ojos y no te muevas”. Y los cerré.
Oí cómo alguien abría la puerta del probador. Una persona. Me concentré en vencer la compulsión pero por mucho que lo intentaba no lograba moverme, no lograba abrir los ojos, no lograba nada.
“Súbete la falda”. En ese momento me asusté. Mis manos, como si fueran algo independiente de mi misma bajaron por la falda tubo y la subieron sin contemplaciones por encima de la cintura. Horrorizada me imaginé a mi misma delante de un desconocido subiéndome la falda hasta dejarla por encima de la cintura, me imaginé delante de él enseñando las piernas enfundadas en los panties color carne que llevaba. “Ábrete la blusa”. Me entró el pánico. No podía hacer si no lo que me pedía esa voz compulsiva que oía en mi cabeza. Mis dedos desabotonaron la blusa verde pistacho. ¿Qué pasaría a continuación? pensaba espantada. Notaba mi cara ruborizada, roja de vergüenza e indignación.
De pronto noté unas manos que me acariciaban las tetas. Me los sacó de las copas del sujetador, los sospesó, los estrujó y finalmente me pellizcó los pezones sin contemplaciones. El dolor avivó el miedo que me agarrotaba en ese momento. Estaba completamente a la merced de un desconocido.
“Gírate” y me giré sin más. “Abre los ojos” y delante de mí apareció la pared del probador. Me había hecho girar para que no estuviera de cara al espejo y no pudiera ver al bellaco que me estaba haciendo aquello. “Mira el taburete y apoya las manos en el”. Los probadores tienen un taburete adosado a la pared para que los clientes puedan quitarse los zapatos. Bajé las manos para apoyarlas en el taburete con lo que quedé doblada y con el culo al aire. ¡Dios mío, ese tipo me iba a violar! Intenté girar la cabeza para ver la cara del hombre que estaba haciendo aquello conmigo pero era inútil, por más que lo intentaba no podía separar los ojos del taburete. Pensé que debería haber aprovechado el momento en que me dijo que abriera los ojos. Ahora ya era tarde.
Noté que una mano se paseaba por mi culo. Luego noté que agarraba la banda de los panties y de un tirón me bajaba estos hasta los tobillos. Entró una mano entre las piernas con dificultad porque las tenía cerradas y las apreté con fuerza. “Abre las piernas”. Intenté gritar pero la compulsión de silencio me tenía atenazada. Empecé a llorar quedamente. Abrí las piernas lo que pude ya que los panties me constreñían. Por lo visto fue suficiente porque empecé a notar sus dedos hurgando en mi crica. Me tocaba sin reparos forzando un dedo hacia adentro. Lo hacia burdamente y me dolía. Por lo visto notó mi sequedad porque de pronto se separó y al poco noté como un dedo humedecido se clavaba de golpe en mi chocha.

La humillación era horrenda y yo sólo acertaba a llorar desconsoladamente. Noté que me separaba las nalgas, supongo que para ver mejor lo que hacía. De pronto noté que paraba. Pensé aterrorizada ¿Y ahora qué?. Entonces noté que volvía a separarme las nalgas con las manos y luego lo que por fuerza tenía que ser su bicho en erección me penetró rudamente. El dolor y la humillación eran insufribles. Con las manos en el taburete resistí entre sollozos silenciosos las embestidas del bellaco. Una última embestida más fuerte que las anteriores y un espasmo por parte del hombre marcaron el fin. Noté cómo se venia en mi chocha. Luego se separó de mí. Con la compulsión en vigor yo seguía sin poder moverme, las manos en el taburete, el culo al aire, y un líquido, la leche de la venida que me descendía por las piernas.
Oí la puerta del probador que se abría y cerraba. Por un momento me quedé sin saber que hacer. De pronto desperté y me vi en el espejo del probador y entonces si, chillé.
Vean a esta pareja chichando en los probadores,


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Junio 13th, 2009 , 5:18 am
Tipica fantasia de mujer: ser violada. No solo chichan de gratis y sin compromiso, pa' colmo se hacen de chavos con una demanda.
Sori, pero si digo que el relato me puso bellaco, me van a mirar raro.
Junio 15th, 2009 , 5:14 am
Quien nos va a mirar raro?
hablando de probadores … cuando estaba en la high siempre me tripiaba a mi vecino por que la mama lo cojio haciendose la pinga cantos en un probador.
Junio 17th, 2009 , 6:18 pm
Si las mujeres fueran así de putas y de bellacas en la vida real!!! Escribiendo y hablando por chat…se comen el mundo!!! Pero en mi opinión ( y me tiene sin cojones si les gusta o no ) el 80% de las chicas son unas PARABICHOS!!! Por eso hay tanta jamona!! Se visten, se maquillan y van al gimnasio para ponerse bien buena…para otras mujeres!!! Pueden creerlo?? Jajajaja!! De hecho….mi mujer me tiene encojonao…estoy buscando chilla!!
Junio 17th, 2009 , 9:38 pm
Porque tu mujer sea lesbiana no es razón para cogerla contra todas. Tal vez no la satisfaces lo suficiente y por eso se busco una mujer.